Breve Historia de la Logia Pueyrredón

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El 20 de agosto de 1910, siete hermanos masones decidieron formar una logia en el barrio de Flores. Eligieron denominarla con el nombre del ilustre hermano Juan Martín de Pueyrredón, quien había sido iniciado en la logia Lautaro, logia en la que militó el insigne hermano, prohombre de dimensión continental, -por entonces teniente coronel- José Francisco de San Martín.

Su primer templo estuvo ubicado en la avenida Rivadavia 6860 de donde se trasladó posteriormente a la calle Pedernera 349 y más tarde, en diciembre de 1913, a la calle Ramón Falcón 3279, del mismo barrio de San José de Flores.

El 17 de junio de 1974 la Logia Pueyrredón se trasladó a la localidad de San Isidro, en la provincia de Buenos Aires. En esta nueva etapa fue su primer Venerable Maestro el M.'.R.'.M.'. Luis San Luis. *


(*) El M.'.R.'.H.'. Luis San Luis, conocido arquitecto, ocupó el cargo de Gran Maestre de la Masonería Argentina durante los períodos 1956-1957 / 1975-1976

Principios y Fines de la Masonería

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La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones es una institución iniciática, filosófica, educativa, benéfica y filantrópica. Reconoce la existencia del Gran Arquitecto del Universo, y todas sus enseñanzas, actos y ceremonias se dirigen a captar la esencia, el principio y la causa de todas las cosas. Investiga las leyes de la naturaleza para extraer de ellas las bases de la moral y de la ética. La educación del afiliado está concebida como un sistema gradual de perfeccionamiento de la personalidad humana, usando como método característico el simbolismo; dedicando además parte de sus actividades y recursos al socorro de los necesitados, directamente o mediante la promoción y sostenimiento de instituciones especiales.

La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, de acuerdo a su naturaleza, sus principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad y su lema: Ciencia, Justicia y Trabajo, atenderá a cumplir las siguientes finalidades:
  1. Conferir carácter masónico a las personas que sean admitidas en su seno, mediante la iniciación.
  2. Perfeccionando a sus afiliados mediante la práctica en común de trabajos y estudios masónicos.
  3. Practicando la fraternidad entre los masones como miembros de una sola familia.
  4. Dedicando a la práctica de la beneficencia todos los esfuerzos por el sostenimiento y progreso de la Institución.
La Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones es una entidad autónoma que no reconoce dependencia de ningún poder u organización extranjera o internacional y, en tal carácter, asume la exclusiva representación de los masones que la integran en los congresos, conferencias o reuniones masónicas internacionales a que concurra.

Derechos y Deberes de un Francmasón

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Todo afiliado tiene derecho a:

  • Recibir la instrucción Masónica correspondiente a su grado.
  • Emitir, en la Logia y con sujeción a la disciplina interna, libremente sus ideas y opiniones, siempre que no sean ajenas o contrarias a los principios universales de la Francmasonería y se expresen dentro de la órbita de la moral y la cultura.
  • La protección y el apoyo moral de sus Hermanos masones en caso de justa necesidad.
  • Retirarse voluntariamente de la Logia o de la Institución.
  • Presentar proyectos y proposiciones que crea convenientes para el bienestar y desarrollo de la institución.

Todo afiliado está obligado a:

  • Instruirse en los principios, doctrinas y prácticas de la Francmasonería.
  • Cumplir estrictamente con las normas masónicas de hermetismo iniciático.

Requisitos para Ingresar en la Masonería

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Para ser iniciado en la Masonería se requiere que el candidato reúna las condiciones siguientes:

  • Ser mayor de veintiún años o de dieciocho si acreditase ser hijo de masón.
  • Poseer inteligencia y cultura suficientes para comprender las enseñanzas masónicas y practicar sus virtudes.
  • Declarar su adhesión a los principios y fines esenciales de la Institución de: Libertad, Igualdad y Fraternidad.
  • Contar con los suficientes medios económicos para sufragar sus propias necesidades y las de los familiares a su cargo.
  • Acreditar una conducta pública y privada intachables.

Biografía de Juan Martín de Pueyrredón

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Juan Martín Mariano de Pueyrredón nació en Buenos Aires un 18 de diciembre del año 1776 en el hogar formado por el matrimonio del francés Juan Martín de Pueyrredón y Labrucherie y la porteña María Rita Damasia Dogan. Nació, diría Miguel Cané "destinado a representar en las luchas contra el extranjero, y aun en las sacudidas internas de la patria, el tipo de patricio, emancipado de la situación servil que avasallaba y modelado para la acción que se imponía a la balbuciente democracia colonial.

Se educó en Europa pero fijó siempre la mirada de su alma en la playa lejana que le viera nacer, el último y silencioso rincón de la América española". Vicente Fidel López nos ha dejado una descripción física de Pueyrredón, retratándolo como "alto y de cabeza erguida, más bien grave, templado; el ojo vivo y observador, imperioso a veces, velaba con esmero en las delicadas urbanidades del trato social, afable para con todos, para elevados personajes y para humildes subalternos". Luego de cursar estudios de Humanidades regresó a Buenos Aires, donde se dedicó a atender los negocios de comercio iniciados por su progenitor.

Al producirse la invasión colonialista británica formó con sus hermanos, José Cipriano, Diego José y Juan Andrés un escuadrón de caballería integrado con los gauchos de la campaña que se batirían el 1 de agosto de 1806 en Perdriel, con escasa fortuna dada la falta de armamentos y poca instrucción de sus improvisadas milicias. Pocos días después uniría sus tropas a las que Santiago de Liniers traía de la vecina orilla, por lo que el día 6 de agosto el futuro héroe de la Reconquista lo nombró comandante general "de todos los voluntarios de caballería ligera", dando lugar al nacimiento del glorioso regimiento de Húsares de Pueyrredón. Posteriormente Liniers lo nombró teniente coronel, grado que le fue reconocido mas tarde por Real Despacho del Monarca español. Juan Martín de Pueyrredón inició su vida política cuando, durante el cabildo abierto del 14 de agosto bregó con singular vehemencia por la deposición del virrey Sobre Monte. Comisionado para viajar a España con el fin de solicitar auxilios y obtener mejoras a favor de Buenos Aires, permaneció en la Corte durante tres años comprobando que sus reclamos no serian atendidos.

De regreso en Buenos Aires, donde las autoridades virreinales ya conocían las ideas emancipadoras que traía Pueyrredón, fue tomado prisionero y enviado a la Metrópoli, pudiendo fugar en ocasión de naufragar la nave que lo conducía logrando trasladarse a Río de Janeiro. Tras los acontecimientos de Mayo vino a Buenos Aires y la Primera Junta le confió el gobierno de Córdoba, y luego eI de Charcas. En esta última ciudad le tocó salvar los restos del ejército derrotado de Huaqui y llevar a cabo el famoso rescate de los caudales de Potosí, permitiendo que el gobierno patrio dispusiera de fondos para afrontar los ingentes gastos de la campaña emancipadora.

Posteriormente integró el Primer Triunvirato, hasta que la revuelta del 8 de octubre de 1812 le significó el confinamiento en San Luis. Cumplida la pena, el gobierno puntano lo designa diputado ante el Congreso que debía reunirse en Tucumán. La anarquía que imperó en los prolegómenos de la asamblea hizo que Pueyrredón fuera el candidato de transacción por lo que, contando con el apoyo de San Martín, Belgrano y Güemes, fue electo Director Supremo de las Provincias Unidas.

Su gobierno debió sortear toda clase de escollos, de índole política, financiera, diplomática, demostrando su gran capacidad negociadora. Por aquella época Pueyrredón recibió en su chacra de San Isidro al general José de San Martín, con quien mantuvo prolongadas conferencias para trazar los planes que harían posible la campana libertadora, cuyo único testigo sobreviviente aun campea airosamente sobre la barranca: nos referimos al histórico algarrobo bajo cuya sombra ambos próceres soñaron la libertad de América que hicieron realidad.

El apoyo prestado por Juan Martín de Pueyrredón a los planes del Libertador fue total, pese a las dificultades que le acarreara como Director Supremo. En aquel momento le escribía al Gran Capitán diciéndole que: "Obrar' según las necesidades, pero sin pensar jamás en suspender la empresa de Chile, porque de su ocupación debe resultarnos la recuperación del poder, riqueza y consideración política que hemos perdido". Consecuente con aquella entrega sin retaceos es una muy célebre carta que le dirigiera al Libertador, en los días en que se aprestaba a marchar con su Ejército de los Andes: "Van oficios de reconocimiento a los Cabildos de esa y demás ciudades de Cuyo. Van todos los vestuarios pedidos y muchas más camisas... " Mientras tanto la concentración de sus esfuerzos en la campaña sanmartiniana facilitó la ocupación de la Banda Oriental por los portugueses, hecho éste que le acarreó serios problemas, resistencias y enemistades. Posteriormente la recuperación de esta provincia significó un alto precio en vidas humanas y en definitiva su irremediable separación.

Superando las constantes adversidades Pueyrredón pudo concretar una serie de obras que la historia le reconocerá por su enorme trascendencia: estableció la contabilidad del Estado, creó la Caja Nacional de Fondos de Sudamérica, fundó la Casa de la Moneda y reglamentó la función de la Aduana e impuso el régimen de saldo exportable para la remisión de productos al exterior, en materia educativa le cabe la gloria de proponer la erección de la Universidad de Buenos Aires y la reapertura del Colegio de San Carlos, al que dio nuevamente el nombre de Colegio de la Unión del Sur. Obtuvo la sanción del Reglamento Provisional de 1817, hasta tanto se dictara la Constitución definitiva, renunciando a su cargo de Director Supremo cuando en 1819 fue jurada esa carta. Un año después se aleja del país estableciéndose en Europa, hasta que cansado de esperar en el extranjero la caída de Rosas, regresó a su patria para vivir, el poco tiempo que le restaba de vida, en la chacra de San Isidro, donde falleció el 13 de marzo de 1850. Había contraído matrimonio el 14 de mayo de 1815 con María Calixta Telle Echea y Caviedes, hija de don Francisco de Telle Echea, ajusticiado en 1812 en la Plaza de la Victoria por participar en la tristemente célebre conspiración encabezada por don Martín de Alzaga. Como miembro del Triunvirato había sido Juan Martín de Pueyrredón uno de los firmantes de la trágica sentencia ¡Cosas de los tiempos heroicos de nuestra patria!

El municipio de San Isidro recuerda a este vecino ilustre y prócer nacional y le rinde homenaje en una plaza de su nombre ubicada en el Barrio Parque Acassuso, circundada por la calle Victoria Aguirre, que luce su figura en una estatua emplazada sobre un pedestal de piedra granítica pulida que ostenta una placa que dice:

"El pueblo de San Isidro a Pueyrredón. Obra del escultor H. Cullen Ayerza inaugurada el 26 de octubre de 1924 por el Intendente Municipal Don Juan Basso ante el Presidente Alvear y Gobernador Cantilo, siendo presidente de la Comisión Popular el Dr. A. Beccar Varela.
Homenaje de la Comisión Oficial Municipal del sesquicentenario de la declaración de la independencia al primer Jefe de Estado Independiente Argentino.
1816 - 3 de Mayo de 1966".

Bernardo P. Lozier Almazán
(De su libro "Reseña histórica del Partido de San Isidro")

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Contacto

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